Le doy vueltas a conversaciones, errores, decisiones y cosas que todavía no han pasado.
Deja de sufrir en silencio
Si la ansiedad, la rumiación o el desgaste emocional te están ocupando demasiada vida, no tienes que seguir tirando solo. La primera sesión sirve para poner orden y saber qué hacer primero.
No tengo que poder con todo
A veces sigo tirando, trabajo, respondo y hago lo que toca. Pero por dentro voy cargado, cansado y con la cabeza demasiado encendida.
Me acuesto cansado, pero mi cabeza sigue encendida.
Hago lo que tengo que hacer, pero cada vez me cuesta más.
Incluso lo pequeño se me hace grande.
Sé lo que necesito, pero decirlo me da culpa o miedo.
No tengo que tenerlo todo claro. Necesito empezar a ordenar.
Mi primera sesión no es un salto al vacío
No tengo que llegar con un discurso perfecto. Vamos a entender qué me pasa, qué necesito ahora y si tiene sentido seguir trabajando juntos.
Llego como estoy
Cuento lo que me preocupa, aunque esté desordenado.
Ponemos orden
Miramos qué está pasando, qué lo alimenta y qué puedo empezar a cambiar.
Salgo con un primer plan
Me llevo una dirección clara y próximos pasos realistas.
Por dónde puedo empezar
A veces no sé si lo mío es ansiedad, bloqueo, cansancio, duelo o autoestima. No pasa nada. Puedo empezar por lo que más se parece a mi momento actual.
Ansiedad y mente en bucle
Para cuando pienso demasiado, anticipo cosas y me cuesta relajarme.
Autoestima y límites
Para cuando me exijo mucho, me comparo, me culpo o me cuesta decir que no.
Ruptura, duelo o cambio
Para cuando algo terminó o cambió y necesito volver a colocarme.
Insomnio y tensión
Para cuando llega la noche y mi cabeza sigue encendida.
No se trata de hablar por hablar
Hablar ayuda, pero no siempre basta. En terapia necesito entender qué me pasa, ver qué lo mantiene y empezar a mover algo concreto.
No para salir con una teoría bonita, sino con más claridad y un siguiente paso que tenga sentido.
Lo ponemos en claro
Cuento lo que me pasa, aunque venga mezclado. Separamos lo urgente de lo importante.
Vemos qué se repite
Miramos cuándo aparece, qué lo enciende y qué hago sin querer que lo mantiene.
Damos el primer paso
Elijo un cambio pequeño y realista para empezar a salir del bucle.
Empezar sin dar un salto al vacío
No tienes que comprometerte a un proceso entero para empezar. La primera sesión sirve para ordenar qué pasa, ver si encaja trabajar juntos y salir con un primer paso claro.
Eliges un hueco disponible y recibes la confirmación online.
Hablamos de lo que te pasa, aunque venga mezclado o desordenado.
Te llevas una idea clara de por dónde empezar y si tiene sentido seguir.
¿Tengo que saber explicarlo bien?
No. Precisamente para eso sirve la primera sesión: para ordenar lo que viene mezclado.
¿Me compromete a seguir?
No. Sirve para ver qué ocurre, qué necesitas y si tiene sentido continuar.
¿La sesión es online?
Sí. Es una sesión online 1:1 desde un espacio privado y sin desplazarte.
Personas que ya dieron el primer paso
No necesitas tenerlo todo claro para empezar. Muchas personas llegan con mezcla, dudas o cansancio. Lo importante es dejar de hacerlo solo.
“Jesús escucha, atiende pacientemente, sin mirar el reloj, y te hace sentir comprendido. Ha sido un antes y un después para mí.”
“Desde el minuto 1 te hace sentir cómodo, comprendido y sobre todo: en buenas manos. ¡Gracias Jesús!”
“En las sesiones se trabajan conocimientos de manera práctica y fácil. Te permiten adquirir habilidades nuevas para afrontar situaciones complejas.”